Dónde comer en Islandia: precios y cómo ahorrar
Comida en Islandia – resumen rápido
Comer en Islandia es caro en cualquier sitio, pero el coste real se puede reducir bastante si sabes dónde buscar. Las gasolineras, los supermercados y unos pocos sitios de confianza en Reikiavik marcan más diferencia en el presupuesto que los restaurantes.
- Cuánto cuesta realmente comer en Islandia
- Bónus, Krónan y Nettó — la base del presupuesto
- Gasolineras N1, Olís y Orkan — una comida completa en ruta
- El hot dog islandés — pylsur y dónde comerlo
- Fiskisúpa, plokkfiskur y otros platos que vale la pena probar
- Vegetarianos y veganos en Islandia
- Mercados gastronómicos y comida en la calle en Reikiavik
- Los errores más frecuentes con la comida
- Preguntas frecuentes
Los precios de la comida en Islandia pueden sorprender incluso a quien ya cuenta con un país caro — el mismo plato en un restaurante y en una gasolinera puede costar el doble o el triple. Esta guía muestra dónde comer de verdad en Islandia sin descuadrar el presupuesto, cómo es la cocina islandesa y qué errores alimentarios conviene evitar en ruta. Es una continuación natural de la guía general de Islandia — si todavía estás planeando el viaje, empieza por ahí.
Cuánto cuesta realmente comer en Islandia
Un restaurante económico cuesta normalmente entre 2200 y 6000 ISK por plato, y una comida decente para dos personas en un sitio de gama media puede llegar a 10 000–30 000 ISK. Un menú de comida rápida ronda los 2500–3450 ISK, un café 460–900 ISK y una cerveza de 0,5 l en un bar 1000–1750 ISK. Con estos precios, la comida puede acabar suponiendo una parte del presupuesto diario mayor que el propio alojamiento — el desglose completo de los costes de todo el viaje está en la guía del presupuesto de viaje a Islandia.

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Hay algo que juega a tu favor: el agua del grifo en Islandia es limpia, fría y segura para beber en todo el país — comprar agua embotellada es un gasto innecesario, y la mayoría de restaurantes y gasolineras te la sirven gratis si la pides. La forma real de reducir gastos no es evitar comer fuera por completo, sino combinar fuentes con criterio: desayunos y parte de las comidas del supermercado, un plato caliente en la gasolinera durante la ruta, y uno o quizá dos restaurantes al día como premio, no como norma.
Bónus, Krónan y Nettó — la base del presupuesto
Bónus (el logo amarillo con el cerdito rosa) es la cadena más barata de la isla y la base real de una alimentación económica — está presente en casi todas las localidades grandes de la Ring Road. Krónan es algo más caro, pero tiene más variedad y horarios más amplios, y Nettó cubre bien la ruta del este y del norte del país. En las tres encontrarás pan, mantequilla, queso, embutidos, platos preparados de la nevera, verdura y skyr — el equivalente islandés del yogur griego, denso, muy proteico y barato.
Un kit de emergencia probado para los tramos largos y vacíos de la ruta, donde «algo por el camino» puede ser un espejismo: pan, mantequilla de cacahuete, miel y plátanos — no se estropean, no necesitan nevera y, ante otro retraso en ruta, salvan la noche cuando todo alrededor ya está cerrado. Conviene también recordar dos errores típicos: comprar comida para toda la semana de golpe (y acabar cargando con las sobras de vuelta a casa) y contar con hielo para la nevera de camping — en Islandia puede ser sorprendentemente difícil de encontrar, sobre todo en verano.
Gasolineras N1, Olís y Orkan — una comida completa en ruta
Las gasolineras islandesas no son solo combustible — a menudo son el único sitio con comida caliente en muchos kilómetros a la redonda, sobre todo fuera de temporada y después de las 18–19 h, cuando los restaurantes más pequeños ya han cerrado. N1 suele tener un bufé con sopa del día, perritos calientes y sándwiches calientes; Olís y Orkan ofrecen una selección parecida, aunque algo más reducida. Los viajeros suelen volver sorprendidos de lo buenos que pueden ser los sándwiches de gasolinera — y al mismo tiempo reconocen que, tras una semana con esa dieta, ya cansa un poco, así que conviene alternarla con supermercado y restaurante.
Un detalle técnico con el que es fácil tropezar: algunos surtidores N1, fuera del horario de la tienda, funcionan solo en modo sin personal y exigen una tarjeta con PIN — una tarjeta contactless sin PIN a veces no funciona al repostar, aunque sin problema paga la comida dentro. Cómo preparar tarjetas y efectivo para esta situación está explicado en la guía de pagos en Islandia.
El hot dog islandés — pylsur y dónde comerlo
La pylsa, el hot dog islandés de cordero con un poco de ternera y cerdo, es uno de esos platos que aparece en casi todos los relatos de un primer viaje a la isla. El puesto más conocido es Bæjarins Beztu Pylsur en Reikiavik — la cola puede ser larga, pero la ración sigue costando solo unos 650–750 ISK, claramente menos que la mayoría de platos de restaurante. Si pides «eina með öllu» (una con todo) te la sirven con ketchup, mostaza dulce, salsa remoulade y cebolla cruda y frita — es la versión completa y clásica, que merece la pena probar al menos una vez.
El mismo hot dog, con una calidad casi idéntica, también lo encontrarás en gasolineras y supermercados de todo el país — y ahí suele salir más barato que en el centro de la capital. Es una buena opción para una comida rápida y de confianza entre una atracción y otra, cuando no apetece buscar restaurante.
Fiskisúpa, plokkfiskur y otros platos que vale la pena probar
La fiskisúpa, la sopa de pescado islandesa a base de nata y verduras de raíz, es un plato que merece la pena pedir prácticamente en cualquier sitio donde aparezca en la carta — sustanciosa, reconfortante y normalmente entre 2500 y 4500 ISK por una ración completa con pan. Algo parecido pasa con el plokkfiskur: pescado desmenuzado (normalmente bacalao o carbonero) con patata, cebolla y bechamel, servido tradicionalmente con pan de centeno rúgbrauð y bastante mantequilla — sencillo, barato de preparar y muy arraigado en la cocina islandesa cotidiana, no solo turística.
Otros platos que merece la pena probar: kjötsúpa (una sopa espesa de cordero con verduras, muy popular en invierno), harðfiskur (pescado seco que se come con mantequilla como aperitivo, disponible en cualquier supermercado) y la sopa de cigalas en la zona de Höfn, en el sureste, donde la pesca de este marisco es una especialidad local. El tiburón fermentado hákarl es más una curiosidad culinaria que una comida del día a día — merece la pena probar un bocado por la experiencia, pero no planificar toda la comida en torno a él. Algunas explotaciones de invernadero en ruta, como Friðheimar en Rangárvallasýsla, sirven tomates de cultivo propio en formato bufé con sopa incluida — una opción poco habitual pero probada en la ruta de la costa sur.
Vegetarianos y veganos en Islandia
Reikiavik se defiende sorprendentemente bien con la dieta vegetal — en la ciudad hay varios restaurantes veganos y vegetarianos, y la mayoría de locales normales tienen al menos una opción decente sin carne ni pescado. Los supermercados (Bónus, Krónan) tienen tofu, leches vegetales y hamburguesas vegetales ya preparadas, así que cocinar por tu cuenta no es un problema. Fuera de la capital es más difícil: cuanto más pequeña es la localidad, menor es la variedad, y en algunos restaurantes de ruta la única opción sin carne puede ser la sopa del día — conviene preguntar con antelación o tener un plan B con el supermercado. El skyr, a pesar de su imagen de producto «ligero», es un lácteo y no es apto para veganos.
Mercados gastronómicos y comida en la calle en Reikiavik
Los mercados gastronómicos son la mejor forma de comer en grupo con gustos distintos sin concesiones y sin reserva. Hlemmur Mathöll, junto a la antigua estación de autobuses, y Grandi Mathöll, en el barrio del puerto, reúnen una docena de puestos — desde hamburguesas y pescado hasta tacos, pizza y postres — a precios generalmente más bajos que en un restaurante clásico (2000–4000 ISK por plato). Es una buena opción para la primera o última noche en la ciudad, antes de salir hacia la ruta descrita en el plan de 7 días.
Los errores más frecuentes con la comida
El error más común es suponer, demasiado optimistamente, que «seguro que habrá algo abierto por el camino» — en muchos tramos de la Ring Road, sobre todo fuera de temporada, las tiendas y restaurantes cierran pronto, y entre localidades puede haber decenas de kilómetros de ruta vacía. Llevar reservas de comida en el coche (pan, frutos secos, barritas, agua) no es exagerar, es una precaución estándar. El segundo error típico es dejar propina «por si acaso» — en Islandia el servicio va incluido en el precio y no se espera propina, aunque redondear la cuenta ante un servicio excepcional no sorprende a nadie. El tercero es confiar únicamente en la tarjeta contactless en las gasolineras sin personal — más detalles en la sección de gasolineras más arriba. La lista completa de errores del primer viaje, incluidos los que no tienen que ver con la comida, está reunida en la guía de errores más comunes en el primer viaje a Islandia. Esta guía forma parte del hub de Islandia — si todavía estás planificando el viaje, empieza por ahí.

HUB ISLANDIA
Islandia — guía principal de rutas y regiones
La guía completa de Islandia: rutas, regiones, guías prácticas y las decisiones clave antes del viaje.
Preguntas frecuentes
¿Es segura para beber el agua del grifo en Islandia?
Sí, y además excepcionalmente buena — el agua del grifo islandesa es limpia, fría y segura en todo el país. Comprar agua embotellada es un gasto innecesario; los restaurantes y gasolineras suelen servirla gratis si la pides.
¿Se deja propina en los restaurantes islandeses?
No es obligatoria — el servicio va incluido en el precio del plato. Redondear la cuenta ante un servicio especialmente bueno es un gesto amable, pero nadie lo espera.
¿Se puede comer barato en Islandia?
Sí, con la estrategia adecuada: comprar en Bónus o Krónan para la mayoría de las comidas, platos calientes en las gasolineras durante la ruta y el restaurante como algo ocasional, no diario. Hay un mínimo por debajo del cual es difícil bajar, pero la diferencia entre comer con criterio o al azar puede ser de varios cientos por ciento al día.
¿Cuánto tiempo abren las tiendas fuera de Reikiavik?
Claramente menos que en la capital. En las localidades pequeñas, tiendas y restaurantes pueden cerrar ya al principio de la tarde-noche, y los domingos los horarios suelen ser aún más limitados — conviene planificar las compras con antelación, sobre todo fuera de temporada.
¿Vale la pena probar el tiburón fermentado (hákarl)?
Es más una curiosidad culinaria que una comida habitual — el intenso olor y sabor a amoniaco sorprende a la mayoría la primera vez. Merece la pena probar un pequeño bocado por la experiencia, pero no planificar toda la comida en torno a él.
¿Se encuentran productos occidentales conocidos en los supermercados islandeses?
Sí, Bónus y Krónan tienen una selección amplia e internacional, con muchas marcas conocidas — eso sí, los precios son claramente más altos que en España, así que conviene verlos como un complemento y no como la única fuente de compra.
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